Intervención en Venezuela
Tras los terremotos que afectaron Venezuela en junio de 2026, Psicólogas sin Fronteras desplegó un equipo especializado para acompañar a las personas y fortalecer las capacidades de quienes sostienen la respuesta desde el territorio.
La respuesta, paso a paso
Una emergencia no termina cuando deja de temblar el suelo. Durante varias semanas acompañamos a profesionales, familias, personas cuidadoras y comunidades para afrontar también las consecuencias psicológicas y sociales de la crisis.
Una emergencia que también impacta en la salud mental
24 de junio de 2026
Los terremotos alteraron de forma repentina la vida cotidiana de numerosas personas y comunidades. Al impacto material se sumaron el miedo, la incertidumbre y las consecuencias emocionales propias de una situación de emergencia.
En estos contextos, la salud mental y el apoyo psicosocial forman parte de las necesidades fundamentales de la respuesta.
Psicólogas sin Fronteras se desplaza a Venezuela
10 de agosto de 2026
Dos psicólogas de nuestro equipo viajaron a Venezuela para desarrollar una intervención especializada en salud mental y apoyo psicosocial.
El despliegue se realizó en coordinación con Otro Enfoque, organización venezolana con conocimiento del territorio y experiencia en protección y acompañamiento comunitario.
Escuchar antes de intervenir
Primera fase
Los primeros días estuvieron orientados a conocer el contexto, escuchar a las organizaciones y referentes locales e identificar las principales necesidades psicosociales.
Esta valoración permitió adaptar las acciones y evitar respuestas estandarizadas, partiendo siempre de los recursos, capacidades y redes ya existentes en las comunidades.
Fortalecer a quienes están en primera línea
Durante el despliegue
Una parte importante de la intervención estuvo dedicada a la formación en salud mental y apoyo psicosocial, Primeros Auxilios Psicológicos y acompañamiento en crisis.
Profesionales, voluntariado y referentes comunitarios pudieron compartir herramientas para reconocer necesidades, acompañar el sufrimiento emocional y responder de forma más segura ante situaciones de especial vulnerabilidad.
Quienes cuidan también necesitan ser cuidadas
Profesionales, personas cuidadoras y referentes comunitarios pueden permanecer durante semanas acompañando a otras personas mientras ellas mismas están atravesando las consecuencias de la emergencia.
Por ello generamos espacios para trabajar el autocuidado, la regulación emocional, la identificación del desgaste y el cuidado colectivo de los equipos.
Una mirada especial hacia infancia y mujeres
Protección
Las emergencias no afectan a todas las personas de la misma manera. Las desigualdades y situaciones de vulnerabilidad que existían antes de una crisis pueden intensificarse después de ella.
Por este motivo se prestó especial atención a las necesidades de niñas, niños y adolescentes, mujeres y personas expuestas a situaciones de violencia o desprotección.
El trabajo con familias y personas cuidadoras buscó ofrecer herramientas para comprender las reacciones emocionales tras una emergencia y favorecer entornos de mayor seguridad y protección.
Trabajar con las redes que ya sostienen a la comunidad
Enfoque comunitario
Para Psicólogas sin Fronteras, una intervención humanitaria no consiste en sustituir los recursos del territorio, sino en trabajar junto a ellos.
La coordinación con organizaciones locales permitió compartir herramientas, identificar rutas de derivación y fortalecer las capacidades que permanecerán en el país una vez finalizado el despliegue.
La intervención termina, el acompañamiento continúa
30 de agosto de 2026
Después de varias semanas de trabajo, el equipo desplazado finalizó su intervención sobre el terreno priorizando la continuidad de las acciones a través de las organizaciones, profesionales y referentes locales.
Porque una respuesta sostenible es aquella que fortalece a las comunidades para que puedan seguir acompañándose cuando el equipo internacional ya no está.
La salud mental también forma parte de la respuesta humanitaria
Una emergencia altera hogares, rutinas, vínculos y proyectos de vida. Atender sus consecuencias significa también reconocer el impacto psicológico y social que produce y garantizar que las personas puedan acceder a espacios de escucha, cuidado y protección.
La solidaridad también cuida
Tu apoyo nos permite seguir llevando salud mental y acompañamiento psicosocial a personas y comunidades afectadas por emergencias y crisis humanitarias.
Proyecto financiado por el Ajuntament de Castelló
