Hace un año, la DANA que azotó la Comunidad Valenciana dejó tras de sí no solo daños materiales, sino también una profunda huella emocional en las personas y comunidades afectadas. Desde entonces, Psicólogas sin Fronteras ha estado presente en el territorio, acompañando a quienes vivieron de cerca la catástrofe para ayudarles a recuperar su bienestar emocional y reconstruir los lazos comunitarios que el desastre rompió.
Durante las primeras 72 horas, el equipo de PSF ofreció primeros auxilios psicológicos a cientos de personas, muchas de ellas en estado de shock tras perder sus hogares o ver afectadas sus vidas. Pero la intervención no terminó ahí. En los meses posteriores, la organización puso en marcha un servicio de atención telefónica que ha atendido a más de 700 personas, brindando apoyo psicológico, contención emocional y orientación para sobrellevar las secuelas del trauma.
Además, PSF ha desarrollado actividades grupales, talleres y encuentros comunitarios orientados a regenerar el espacio lúdico y el tejido social. Estas iniciativas han permitido que vecinas y vecinos vuelvan a encontrarse, compartir sus experiencias y reconstruir una red de apoyo mutuo fundamental para la recuperación emocional.
Con motivo del aniversario de la DANA, Psicólogas sin Fronteras presenta un video con testimonios de Sedaví, una de las localidades más afectadas. En él, el alcalde y varias víctimas relatan cómo el acompañamiento psicológico ha sido clave para transformar el dolor en resiliencia.
Este aniversario no solo invita a mirar atrás, sino también a reconocer la importancia de cuidar la salud mental tras una catástrofe. Porque reconstruir lo destruido no termina con los muros: también pasa por sanar lo que no se ve.
